Storytelling: #Nism4n

Cuatro meses y ninguna respuesta. El 19 de mayo se cumplieron 121 días desde que el cuerpo de Alberto Nisman fue hallado sin vida en el baño de su departamento en la torre Le Parc, rodeado de un charco de sangre, y con un tiro en la cabeza.

Desde entonces, sobrevuela la sensación de impunidad, agravada por el cargo de la víctima: «Si le pudo pasar a un fiscal, le puede pasar a cualquiera». No era un fiscal más. Era el que investigaba el atentado más terrible en la historia argentina; el que denunció a la Presidenta de la Nación y que preparaba una presentación ante los miembros del Congreso; el que tenía vínculos con el espía más poderoso de la Secretaría de Inteligencia, Antonio «Jaime» Stiuso; el que estuvo en pareja con una jueza federal, Sandra Arroyo Salgado; y el que tenía contacto con todos los medios y periodistas. Todos los poderes del Estado, enmarañados en una sola muerte.

Los argentinos estamos domesticados de impunidad. No nos sorprende que aún no podamos ponernos de acuerdo en si fue un crimen o un suicidio. Lo tomamos como algo natural. Todos estamos de acuerdo en que para encontrar un culpable en torno a la muerte del fiscal, primero debemos determinar si hay uno.

En relación al periodismo. Durante los dos primeros meses tras la muerte del fiscal, los medios llenábamos páginas, minutos y programas sobre el tema. Al cumplirse cuatro meses de la noche en que Nisman murió, las coberturas fueron escasas. El tema había casi desaparecido de la agenda, dominada por el «superclásico de la vergüenza», otro ejemplo muy actual de impunidad en la Argentina. Sin duda, esto también merecía la atención de los medios. Pero de Nisman se habló menos de lo que se merecía. Es cierto: la causa judicial tampoco arrojó hasta hoy mayores novedades. Sí escándalos, operaciones, idas y vueltas, reclamos, denuncias cruzadas, jugadas políticas, modelos y aprietes. Pero nada de claridad.

#Nism4n. El especial multimedia de Perfil.com "La Muerte del Final", actualizado.
#Nism4n. El especial multimedia de Perfil.com «La Muerte del Final», actualizado.

En Perfil.com reconstruimos la noche en la que apareció el cuerpo del fiscal. Fue una noche larga, en la que pocos periodistas tuvieron información de primera mano, desde Le Parc. Fue una noche muy tuiteada. Y por eso, a través de la cuenta oficial de @perfilcom, relatamos en tiempo real las primeras 24 horas del caso que conmocionó al país.

Volvimos a actualizar así nuestro especial multimedia, «La muerte del final», junto a Patricio Caruso, Alexis Moyano y Ursula Ures. Priorizamos otra vez el orden de los datos (cronológico, en este caso). Para verlo, ingresen aquí. También sumamos toda la cobertura que hicieron Revista NOTICIAS y Diario PERFIL sobre el caso, para que el lector tenga acceso a la mejor información.

Hernán Soto, Alexis Moyano, Silvina Palumbo y Esteban Cabrera editaron el siguiente informe sobre los siete enigmas en torno a la muerte del fiscal. Resumieron magistralmente las claves del caso y la causa judicial. El video reúne en sólo tres minutos y medio las siete preguntas que necesitan respuestas.

Ya estamos pensando en la próxima actualización de nuestro especial. ¿Querés sugerirnos algo? Dejá tus ideas en los comentarios de este post.


Narrativas digitales | Gente que sabe: 
→ Post: Transmedia Storytelling: más allá de la ficción, por Carlos Scolari
→ Prezi: Periodismo & Transmedia / nuevas audiencias / nuevas narrativas
, por Alvaro Liuzzi

 Relacionado: Nuevas narrativas digitales | Nisman, work in progress

Primeras impresiones sobre Inbox, el nuevo Gmail

Icono de Inbox, el
Icono de Inbox, el «nuevo» Gmail.

Ya perdí la cuenta de la cantidad de mails que recibo por día. Realmente consume mucho tiempo de mi jornada el hecho de borrar spam, contestar mensajes, reenviar otros, hacer seguimiento de tareas que estamos implementando, etc. A veces pienso cómo serían las redacciones cuando no existía el correo electrónico. No puedo imaginármelas.

Definitivamente, el mail es una herramienta muy poderosa. No valoramos lo realmente poderosa que es porque ya nos hemos acostumbrado a ella; y porque aparecieron otras nuevas que la complementan. Sin embargo, el correo electrónico se ha vuelvo un arma de doble filo para los periodistas -bah, para cualquiera, en realidad-. Los ejecutivos de prensa nos envían gacetillas indiscriminadamente, y todos -en mayor o menor medida- mandamos y recibimos mails por cualquier cosa. La inmediatez le gana a la razón.

Ahora Google presentó Inbox, una plataforma que supuestamente viene a ayudarnos en esa colosal tarea de gestionar nuestro correo personal en tiempos de sobreabundancia informativa. Entre las novedades, podemos enumerar un aspecto mucho más personalizado de los mensajes, con iconos de documentos adjuntos; posibilidad de programar recordatorios en mensajes, para que aparezcan después de un determinado tiempo; y accesos rápidos, para escribir mensajes a nuestros contactos habituales.

Dos cosas me llamaron la atención en las pocas horas que utilicé Inbox. Primero, que los mensajes se dividen visualmente por día. Es decir, los mails de Hoy aparecen en una caja diferente a los de Ayer. Parece una nimiedad, pero no. Acá te das cuenta que hay diseño basado en la experiencia de los usuarios (UX), con esos detalles. Ese pequeño cambio me ayudó a poner foco en los temas que habían surgido hoy. Una vez que terminé con lo del día, seguí con lo de días anteriores. Me resultó muy útil.

Un segundo elemento que es muy diferente a la bandeja de entrada del «viejo» Gmail es que los adjuntos se previsualizan antes de abrir los mensajes. Es decir, se reemplaza el icono del clip para papel por una visualización previa del documento. Esto me resultó un poco confuso -tengo pocas horas de uso-, pero creo que es cuestión de tiempo. Supongo el uso que yo le daría: chequear fácilmente qué versión del documento está en ese mensaje. Entiendo que hay una lógica atrás del cambio y le tengo que dar tiempo a mis «viejas» costumbres.

Esto también genera cierta confusión cuando hay imágenes al pie de las firmas: aparecen como archivos adjuntos cuando en ocasiones no los hay. Seguro que Google podrá mejorar esto. Por otra parte, la cantidad de mensajes que aparecen de un vistazo en una pantalla se reducen muchísimo. Se nota que el foco de esta aplicación es el usuario mobile.

Evidentemente Inbox busca mejorar la gestión de los correos. Hay más cambios. Tendremos que reeducarnos en varias cuestiones. Por ejemplo, cuando pasamos el mouse por encima de los mensajes, aparecen tres funciones básicas:

  1. La opción de fijar el correo a la bandeja de mensajes recibidos para que podamos acudir rápidamente a ellos en cualquier momento. Para eso, basta con que apretemos sobre el icono en forma de chinche que hay a la derecha del recuadro de búsqueda.
  2. La segunda opción es posponer el correo por un tiempo (icono del reloj), para que el mensaje vuelva a aparecer en la parte superior de la bandeja. Por ejemplo, podemos posponer el e-mail hasta el día siguiente o elegir una fecha concreta. ¿Cuantas veces nos hemos auto-reenviado viejos mails para recordar que teníamos que hacer algo con ellos? ¿Ustedes no? Yo sí.
  3. Tercero, añade la posibilidad de esconder el mensaje hasta que lleguemos a una determinada localización. Una novedad que puede resultar muy útil si tenemos activada la geolocalización. Aún no lo experimenté.

Otro de los cambios es el botón para acceder al menú principal: ahora se sitúa en la zona superior izquierda (antes a la derecha). Desde aquí hay opción de acceder a las diferentes carpetas de nuestro correo.

Siempre descubrí, usé, descarté, jugué y analicé las aplicaciones de Google. Me gusta esa proactividad del megabuscador -basada evidentemente en mediciones de experiencias de miles y miles de usuarios- para resolvernos cuestiones del día a día. Por eso, a pesar de las dudas que (me) genera, siempre aporta valor. ¿Qué le pediría a Google si me leyera? Extraño el botón para eliminar fácilmente los mails chatarra. Permítame ordenar los botones como quiera. Así puedo asignarle el lugar que realmente se merece el tan preciado tachito de basura.

→ Hablando de UX: Dónde estudiar diseño de experiencia de usuario (UX). Me parece muy interesante el programa del ITBA.
→ Post recomendado: 20 blogs de diseño y UX en español que no deberías perderte
→ UX en Twitter: sigan a Celeste Olivieri (@celesteolivieri)

Atención editores: cómo se medirá «Instan Articles» en Facebook

Fuente: http://newsroom.fb.com/
Fuente: http://newsroom.fb.com/

Todos los editores de diarios digitales estamos al tanto de la nueva manera en que Facebook busca vincularse a los medios online. A través de Instan Articles, la red social busca que los sitios de noticias compartan contenido dentro de la plataforma de Facebook, sin redireccionar a ninguna otra parte. Como toda nueva iniciativa, presenta ventajas pero también muchas dudas.

La iniciativa implica que los medios van a poder comercializar la pauta publicitaria en torno a sus contenidos pero también que no van a llevar tráfico a sus sitios: todo se lee dentro de la red social. Además, Facebook también podrá vender publicidad. Poco se conoce hasta el momento sobre este tema puntual.

Uno de los datos que trascendió es que la empresa comScore será la encargada de hacer las mediciones en la plataforma. Según pude saber, si bien los contenidos serán alojados en Facebook, los medios podrán obtener crédito de las visitas a los artículos que tengan contenido propio.

Facebook emitirá un tag de comScore para identificar al propietario del contenido para que ese tráfico pueda ser asignado al publisher correspondiente. Según trascendió, habrá más novedades esta semana.

Esto significa que cada medio podrá tomar crédito del trafico generado en los artículos propios a través de Instant Articles. No son visitas a la Fanpage, sino a los artículos.

El diarioThe New York Times, la web de contenido social Buzzfeed, la cadena de televisión y radio NBC News, el diario británico The Guardian, la cadena de radio y televisión pública de Reino Unido BBC, el diario Bild y el semanario Spiegel Online —ambos alemanes—, y las revistas estadounidenses National Geographic y The Atlantic, son los primeros en sumarse a la iniciativa.

La primera marca global de internet nacida en Argentina

Oxenford, CEO de OLX.
Oxenford, CEO de OLX.

¿Qué significa OLX? La primera vez que escuchaste un anuncio de TV con esta marca, seguro te habrás preguntado por qué ese nombre. “Originalmente, significaba OnLine Exchange. Pero nadie miraba esto y sólo registraban OLX”, explica Alec Oxenford, cofundador de “la primera marca global de internet que no se desarrolló en Silicon Valley”.

“Al igual que Yahoo, Google o Amazon, las grandes marcas de internet no tienen ninguna relación con el servicio que ofrecen. Después de un tiempo incluso nos dimos cuenta de más ventajas de la sigla: son sólo tres letras, es fácil de escribir; y una vez que está instalada, es fácil de comunicar. La ‘X’ además llama la atención en muchos países y tiene una connotación multiplicadora”, añade en la presentación de las nuevas oficinas de OLX en Argentina.

Oxenford es uno de los emprendedores argentinos más reconocidos a nivel internacional. Fundó de DeRemate.com(absorbida por su competidora Mercado Libre) y Dinero Mail.Junto a su socio Fabrice Grinda detectaron una oportunidad dentro del negocio de los clasificados online clonando el servicio de Craiglist, un sitio que solo estaba en Estados Unidos, y que ponía en contacto a compradores y vendedores de productos usados. Pero la clave del éxito estuvo en dos puntos que marcaron la diferencia: el foco en los mercados emergentes, y en el desarrollo de una tecnología muy potente. Así nació OLX, los primeros en llevar los clasificados al entorno mobile.

La plataforma de clasificados logró convertirse en el líder del mercado en países como India y Brasil. En Argentina emplean a250 personas y desde aquí brindan servicios para todo el mundo.

La aplicación (con un rating de 4.2 en Google Play Store) se lanzó para todos los sistemas operativos y ya fue descargada más de 35 millones de veces en todo el mundo. Está entre las 25 principales en países como India, Brasil o Kenya (en India y Africa el tráfico móvil representa entre 75% a 90% del total del sitio). Según su fundador, permite crear un anuncio sin necesidad de registrarse y en sólo 30 segundos.

En el mundo, OLX emplea a 1.200 personas y también tiene oficinas en Bangkok, Ciudad del Cabo, Delhi, Jakarta, Lagos, Lisboa, Manila, Nairobi, Río de Janeiro y San Pablo.

Fuentes de ingresos. La fórmula de OLX consta de tres partes fundamentales. Si bien el servicio básico de clasificados es gratuito tanto para compradores como para vendedores, existe la posibilidad de generar anuncios destacados pagos. En segundo lugar, OLX recibe ingresos de la venta de publicidad a terceros. Y finalmente, también vende publicidad contextual a través de Adsense.

Cuando el negocio madure, anticipa Oxenford, se podrán vender servicios asociados a los productos. Por ejemplo, en la categoría autos, se ofrecerán seguros. “Pero nuestro modelo es y va a ser gratis tanto para el comprador como para el vendedor”, concluye.

Publicada en FortunaWeb.

Secretos del éxito de Spotify

Gustavo Diament, Gerente regional de Spotify para América Latina.
Gustavo Diament, Gerente regional de Spotify para América Latina.

Hace un año, Spotify desembarcó en Argentina para posicionarse como una opción de reproducción de música legal por Internet.  Con un modelo de negocio que generó polémica entre algunos artistas, la plataforma volvió a ser noticia en el ámbito local a raíz de un nuevo impuestos porteño. Sin embargo, desde la compañía aseguraron que no tendría incidencia en el valor del servicio.

Gustavo Diament, gerente regional para América Latina de Spotify, habló con Fortuna sobre el resultado de este primer año de operaciones en el país y de las expectativas a futuro. Reconoce que Argentina tiene algunos problemas de infraestructura pero asegura que no fueron una limitación para ingresar en el mercado local, y confía en que “algunos problemas de red” muy pronto se resolverán.

También reveló secretos de la plataforma: algunas de sus ventajas competitivas, cómo se cura el contenido, y cómo se gestiona una comunidad de más de 40 millones de usuarios a nivel global.

¿Cuántos usuarios a nivel global tiene hoy Spotify?

Son más de 40 millones de usuarios. De éstos, más de 10 son pagos.

¿Y en Argentina…?

Sobre Argentina lo que te puedo decir es que durante el primer año tuvimos un involucramiento de los argentinos muy grande. Fueron 711 millones de streams, lo que equivale a 5000 años de música sin parar. Lo interesante es que en el mismo periodo de tiempo, México logró 14500 años. Argentina, con un tercio de la población, logró un resultado muy similar al de México, que tiene una influencia de Estados Unidos muy grande, donde Spotify es un servicio muy popular. Acá tuvimos una performance muy similar pero sin esa influencia.

¿Hay cuestiones de infraestructura de Argentina que perjudican la expansión del negocio? Por ejemplo, el nivel o la calidad de la conectividad…

En esto hay una variación muy grande entre todos los mercados. Estamos en 57 países. Hay algunos que son muy buenos y otros que no tanto. Otros que son buenos hoy, pero malos mañana. Es muy inestable. Para nosotros lo importante es que invertimos mucho en una tecnología de compresión de música, para que ésta sea transferible con poco ancho de banda y con una conexión razonable. Apretás “play” y la música se sirve desde la nube en 200 milisegundos: ese es nuestro objetivo. Tenemos un sistema de buffering, por ejemplo para cuando la gente escucha su música en sus autos y cuando atraviesan un túnel o lugares donde la señal no es buena. Y también está la versión paga, que en Argentina cuesta 36 pesos, menos que una entrada de cine o una cerveza, y ahí podés descargar la música en tu dispositivo. Además, cada vez más lugares tienen wi-fi. El desarrollo de las telecomunicaciones y mejor señal 3G y 4G, seguramente tendrá beneficios para el uso de Spotify. Pero no es que hacemos una evaluación y no entramos en un mercado por el tema de la infraestructura. Si hay red y teléfonos inteligentes; y si hay pasión por la tecnología y la música, vamos a estar en el mercado.

¿Entonces, ven que Argentina acompaña con la tecnología y la pasión por la música?

A los argentinos les encanta la tecnología y adoptan todo. Y les encanta la música, también. Por eso creo que tenemos estos resultados similares a México, quizá con problemas de red un poco más grandes. Pero igual el éxito que tenemos es muy grande. Y seguramente, las cuestiones tecnológicas y de infraestructura van a mejorar. Y siempre que mejora, el involucramiento con Spotify crece. Y además, se utiliza mucho con wi-fi, donde la experiencia es mucho más estable que con redes móviles.

Del modelo de negocio, que es freemium, ¿qué porcentaje de usuarios es suscriptor y cuántos no en Argentina?

No informamos los números por países. Lo que te puedo decir es a nivel global: el 25% es usuario Premium. Son 40 millones de usuarios totales; de éstos, 10 millones aproximadamente son pagos.

Es un porcentaje muy alto…

Sí, es una tasa de conversión muy alta. Conozco pocos negocios que tienen la modalidad freemium con estos resultados. Salvo Netflix, que tiene 100% de suscriptores, pero no tiene una versión gratuita. Los usuarios siempre comienzan en la modalidad free. Es la manera más fácil y sin riesgo para experimentar nuestro servicio. Comienzan a usar la aplicación, seguir y crear listas de reproducción, seguir amigos, descubrir música. En algún momento, algunos de estos usuarios comienzan a ver valor por beneficios adicionales: no tener publicidad y la posibilidad de descargar. Y ahí comienza a crecer la tasa de conversión. Hoy Argentina está en crecimiento.

En Argentina está muy instalada esta idea de que se puede burlar el modelo de negocio. Ustedes también promocionan que Spotify es una herramienta que viene a luchar contra la piratería y a la vez permite conocer nuevos artistas…

Este es el foco. Nuestra estrategia no es traer usuarios al servicio pago. La estrategia es mostrarle a las personas que existe una manera mejor que la piratería para escuchar música. Igual de gratis pero mejor: porque es más amigable, porque tiene más música, es más estable, una plataforma que te permite escuchar, descubrir y compartir la música. Y nada pirata lo tiene. Pero siempre gratis, porque la piratería es gratis. Y a lo largo del tiempo, las personas comienzan a hacerse suscriptores.

Ahora, si el 25% está bajo suscripción y el 75% restante bajo la modalidad free, que requiere venta de publicidad, ¿cuánto tienen que vender en publicidad para hacer sustentable este modelo de negocio?

Hoy, con el 25% de los usuarios pagos y 75% de publicidad, los ingresos provienen en un 80% de suscripción y el 20% restante es por publicidad.

¿Piensan profundizar la estrategia comercial para captar más ingresos por publicidad o esperan crecer en suscriptores?

Lo que está pasando es que el share de publicidad viene creciendo. Porque cuantos más usuarios tenemos, más audiencia. Y la conexión de las marcas con los consumidores a través de la música es muy poderosa. Hoy un usuario promedio -y Argentina está en el promedio de Spotify- pasa 147 minutos por día en la plataforma. En otras redes sociales no llega a 10 minutos. Entonces, es una plataforma increíble para la comunicación entre marcas y consumidores.

Hablabas de “otras redes sociales”, o sea que ustedes ven a Spotify como una red social…

Claro… También es una red social. La música es algo social por naturaleza. Recuerdo cuando yo iba a las fiestas con los vinilos y con casetes, con mi nombre en cada uno de ellos. Los llevaba a una fiesta porque era algo social, para compartirlos. La empresa creció pensando que la música viene de tres pilares. El primero, son las personas (social): la música no es una experiencia individual, sino que es colectiva. El segundo, es la personalización: a través del algoritmo más desarrollado del mercado, cuanto más utilizas Spotify, más te conozco y te hago sugerencia de música que te gusta pero que no sabías que te gustaba. Y el tercer pilar es el contenido editorial, la curaduría humana.

¿Cómo se cura el contenido en Spotify?

Es una muy buena pregunta. Spotify es un API abierto. Mucha gente solía trabajar sobre la base de contenido de Spotify creando valor. Mira, en mi teléfono tengo una app que se llama Tunigo, que aún lo tengo instalado pero ya no está disponible. Esta app solía usar el contenido de Spotify para hacer listas de reproducción con curaduría humana, con gente que conoce de música y moda, música y diseño, música y deportes. Siempre música y algo más. Yo nunca podría ser un curador de Spotify (se ríe). Estas personas habían armado Tunigo by Spotify. Pero hoy el Tunigo está en Spotify. El browser que tenemos hoy es Tunigo. Compramos una empresa con la habilidad que ellos tenían de hacer la curaduría manual, todas las listas de reproducción. La curaduría es manual, cero algoritmo.

¿Cuánta gente haciendo este trabajo?

Mucha gente, más de 100 personas curando contenido.

Actualmente Spotify es la segunda fuente de ingresos para las discográficas, detrás de iTunes…

Sí, es así. Y un dato más: streaming crece un 53% año tras año y la descarga de música cae. Entonces, en algún momento las curvas van a cruzarse.

¿Cuánto le paga Spotify a las discográficas y cuánto a los artistas?

Nosotros tenemos un revenue mensual en base a la cantidad de streams que cada artista cumple en Spotify, sobre la cantidad total de streams. Este es el número que va a la discográfica (ver más detalle aquí). El 70% va a la discográfica. Y ésta le paga al artista, y ahí varía mucho de acuerdo al acuerdo que cada artista tenga con su discográfica.

En algún punto obligan a las discográficas y a los artistas a renegociar acuerdos…

Muchos artistas y discográficas están haciendo nuevos acuerdos, sí. Porque al principio este era un canal muy pequeño. Y ahora es un canal más grande. Nosotros ya pagamos más de 1000 millones de dólares en ingresos a los dueños de los derechos. Algo muy interesante sucedió en julio de 2013 en Estados Unidos: un álbum indie de nicho hizo 3300 dólares en pagos de royalties. Un global hit hizo 425 mil dólares. Entonces, se ve que hay un alto potencial para tener ganancias importantes. Porque estos números son mensuales.

¿Qué pasa si una discográfica no quiere estar en Spotify y su artista sí; o viceversa, quiere la discográfica pero no uno de sus artistas?

Hoy te puedo decir que todas las discográficas quieren estar con nosotros porque se dieron cuenta de que con Spotify pueden monetizar un mercado que antes no estaba siendo monetizado. Porque nuestros usuarios en general salen de formatos ilegales, de formatos que no paga royalties. Es un formato de distribución y monetización de contenidos increíble. No sé de ningún caso de discográficas que no quiere poner sus artistas con nosotros. En relación a los artistas, la gran mayoría quiere estar. En su momento Metálica o Led Zeppelin no quisieron. Pero finalmente vinieron. Hay algunos que aún no están con nosotros. Pero estamos trabajando muy fuerte para convencerlos y para mostrarles que es un gran beneficio. Porque el consumidor va a dar la vuelta: si ese artista no está con nosotros, va a buscar la forma de tener ese contenido. Y va a ser un camino que no paga royalties. Es un trabajo que de hecho iTunes hizo en sus comienzos. Porque no es que cuando ellos empezaron todos los artistas estaban convencidos. No, tuvieron el mismo problema que tienen hoy con Spotify. No hay vuelta: porque no lo hemos elegido nosotros. Fue el consumidor el que lo eligió con Napster en 1999. Lo que Spotify intenta hacer es un modelo que pueda atender al usuario y al mismo tiempo a la industria. Pero si Spotify no existiera, el modelo va a seguir sin atender a la industria. El consumidor va a seguir consumiendo la música digital.

La tendencia es la suscripción y el streaming… ¿creés que iTunes va a tener que modificar su modelo de negocio pronto?

Es muy difícil hacer especulaciones sobre la competencia. Como te mencioné, streaming viene creciendo y las descargas de música caen. Y iTunes ha perdido 10% de su negocio en los primeros meses de este año. Pero es muy difícil hacer cualquier especulación sobre lo que van a hacer ellos.

Siete ideas para mejorar la propuesta de valor de Netflix

Spotify es una herramienta que permite descubrir nueva música, ¿qué pasa con aquellos artistas que no tienen contratos con grandes discográficas?

Para mí el gran ejemplo es el de Lorde. Hace un año, cuando lanzamos Spotify en Argentina, nadie conocía a Lorde. Pero ya estaba siendo un éxito en Spotify. ¿Cómo comenzó? Con calidad y con un trabajo de involucramiento con sus fans. Y cuando Sean Parker se dio cuenta de ese éxito, agarró un track de ella y lo puso en su lista de reproducción. Poco más de un año más tarde, es Lorde, con 17 años. Existe un camino que es increíble para los artistas. Pero incluso Lorde ha ingresado a Spotify a través de una pequeña discográfica. No hacemos acuerdos directamente con artistas. Es un canal de divulgación muy fuerte, para artistas conocidos como para aquellos que aún no lo son.

¿Creés que Spotify va a tener algún tipo de influencia sobre el proceso de creación de música?

Es una muy buena pregunta. Pero nuevamente, es una especulación. Lo que te puedo decir sobre la creación de la música es que hoy no existen tantas barreras. Hoy tienes tu netbook con un par de plugins y puedes hacer una música de calidad. Creo que esto va a evolucionar muchísimo.

¿Cómo se fideliza y se gestiona una comunidad de gente tan grande?

Para nosotros es muy importante que el usuario genere listas de reproducción propias, porque éste es un usuario más fiel que el que no las tiene. Aquel que entra en nuestra plataforma, escucha música y se va, tiene un nivel más bajo de fidelidad. Entonces, nuestra gente del área de fidelización trabajó mucho para estimular a los usuarios para que creen sus propias listas, que construyan su identidad musical. Porque cuanto más identidad musical tengan, mejor. Por ejemplo, si vos entrás en este salón – que es Spotify- con más o menos 30 millones de canciones, escuchás algo y te vas. Pero si te digo que en este salón está la música del casamiento de tu hermano, del cumpleaños de tu hijo, o de tu graduación, ya es tu música, tu identidad. Ahí vas a volver.

Publicado en Fortuna.

Cinco lecciones de marketing del Ice Bucket Challenge

Bill-Gates-ice-bucketSólo las redes sociales pueden lograr tal repercusión a nivel mundial. La campaña del Ice Bucket Challange seguro entrará en una actualización de las 20 mejores campañas de marketing viral de Forbes. Hubo otras, sí. Pero esta tiene una particularidad. No recuerdo alguna que haya reunido a líderes de las grandes compañías, con las máximas figuras del deporte, las grandes estrellas del espectáculo de todo el mundo, numerosos políticos con curriculum global, y hasta marcas que desafían a sus competidores. Si bien fue inspirada por una buena causa, otras miles -millones- de buenas causas, no han provocado semejante reacción.

¿Se imaginan cuánto dinero necesitaría una empresa para «motivar» a todos los nombres que andan circulando por la web con baldazos de agua helada? Sumen a esos ceros los minutos de pantalla en televisión, las menciones de las celebrities en las redes sociales, las coberturas en diarios gráficos, las miles de notas en sitios de internet de todo el mundo, los comentarios en programas de radios, y la cantidad de posteos en sitios / blogs de todo el mundo. ¿Cuánto cuesta todo esto? Imposible de estimar.

Si sos un social media-holic, habrás visto la campaña para recaudar fondos y generar conciencia para el ALS Association. El «Ice Bucket Challenge» generó una tormenta en Internet desde que se lanzó, el 29 de julio.

Las reglas son simples: una vez que una persona fue desafiada, tiene 24 horas para arrojarse un balde de agua helada sobre la cabeza, o donar dólares 100 a ALS. Para incrementar la conciencia y propagar el mensaje, cada participante deberá nombrar a tres personas más y retarlos a cumplir la prenda.

Si bien la cantidad de Likes o comentarios en las redes no se traduce en donaciones, la campaña logró un resultado fabuloso para difundir una enfermedad. Una creciente lista de celebridades como así también de hombres de negocios, tales como Mark Zuckerberg, Bill Rejas y Jeff Bezos han participado en esta iniciativa. Y hasta Bill Gates aceptó el desafío que le hizo el creador de Facebook:

Según la ALS, más de 70.000 nuevas personas han efectuado su donación desde el inicio de la acción, y lleva al menos 4 millones de dólares en donaciones durante este mismo período (en comparación con los 1,120,000 de dólares durante el mismo período el año pasado).

¿Qué características tuvo esta campaña para lograr este resultado? Avinash Anantha Murthy, un analista de Marketing en una compañía en India -para que se perciba que el éxito es realmente global-, enumeró cuatro lecciones en su LinkedIn:

1) Está relacionado a una causa. El objetivo es ayudar a crear conciencia sobre la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), mientras que también ayuda a recaudar fondos. La experiencia señala que si una campaña de marketing se asocia a una causa que toca un «filamento emocional» del público, resultará exitosa.

2) Es simple. El Ice Bucket Challange es muy simple. Todo lo que se necesita para participar es un dispositivo inteligente y una cuenta en alguna red social – que es casi todo el mundo tiene en estos días-. Dejando de lado el costo del hielo y el balde de agua, o el monto involucrado en la donación, el valor económico para ser parte de la campaña es esencialmente libre. Y el factor de humillación es mínimo.

3) Divertido. Cuando se trata de interactuar con una comunidad social, es importante divertirse -siempre y cuando el tipo de negocio lo permita-. El Ice Bucket Challange es lo suficientemente divertido para tocar los sentidos de las personas.

4) Pasar la posta. Cualquier viral exitoso da a los usuarios una voz y un papel activo en la campaña. Y el Ice Bucket Challange hizo exactamente eso.

Esto no es ciencia. Pero muchos saben esto e incluso los mejores tienen dificultades para hacerlo bien.

Agregaría un quinto elemento.

5) Naturalidad. Las campañas de este tipo son exitosas cuando la repercusión es espontánea y el usuario no la percibe como algo impuesto por una acción de marketing. Efectivamente, el objetivo es el de posicionar una marca, una idea. Pero la forma en que se comparte, se desafía, se viraliza, es natural. No hay dinero de por medio, o al menos el público no lo percibe. Pagar publicidad no tradicional con celebridades es fácil y la mayoría de las veces logra magros resultados. Que una campaña logre esta «naturalidad», que otros personajes su sumen sin compromiso, y que el público lo «consuma» como algo divertido y sin «letra chica», es lo más complejo.

Publicado en FortunaWeb.