Diez claves imprescindibles para tu sitio de negocio: herramientas de Google, usabilidad y seguridad

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Foto de Tranmautritam en Pexels

Aún si tenés una estrategia en redes sociales muy fuerte, los sitios web para tu pyme siguen siendo muy importantes para tu negocio por varios motivos. Por eso, aquí resumimos algunas cosas que tendrías que tener en cuenta para optimizarlos, mantenerlos seguros y sacarle el máximo provecho. Si estás a punto de lanzar uno, o si ya lo tenés online, chequeá en qué lo podrías mejorar.

Activá un certificado SSL que permita que tu sitio web funcione con https, un protocolo seguro. ¿Cómo te darás cuenta si funciona? Muy simple: en la barra del navegador. Desde julio de 2018, Chrome y Firefox le muestran a todos los usuarios si un sitio tiene activado este protocolo o no. La URL debe comenzar con https. ¿Cómo se activa? Deberías escribirle a tu empresa de hosting y pedirle que activen ese certificado. En muchos casos son gratuitos y en otros son pagos. Google penaliza a los sitios que no cuentan con este protocolo. Aquí hay un poco de ayuda para configurarlo.

Asegurate que tu sitio web sea responsivo. En 2015, el 31% del tráfico de todo Internet era mobile; es decir, era navegado a través de plataformas móviles. Tres años más tarde, en 2018, el 52% es mobile, superando al tráfico de escritorio y laptops. Mobile Friendly Test es una herramienta de Google que permite chequear que tu sitio funcione correctamente en todas las plataformas responsivas. El buscador premia con mejores ubicaciones en los resultados de búsqueda a aquellos sitios que son fáciles de navegar en todas las pantallas.

Fijate que tu sitio cargue rápido. La industria sugiere que el sitio web de tu empresa debería cargar en menos de 5 segundos. Google exige más y espera que ese tiempo se reduzca a sólo 2 ó 3 segundos. Quieren que los usuarios tengan una buena experiencia y entonces valora aquellos sitios que son más rápidos.

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Page Speed Insights, también de Google, es la herramienta que te permite evaluar la velocidad de tu sitio. Te indica cuánto tiempo tarda y qué se puede mejorar para que cargue más rápido.

Mantené siempre alguna copia de seguridad. El backup de tu sitio es una garantía ante posibles ataques de hackers. Hoy en día existen bots que buscan vulnerabilidades en diferentes sitios de Internet para romperlos y luego instalar algún tipo de aplicación que pueda generar algún tipo de desventaja en tu negocio o en tu visitante.

El atacante siempre obtiene algún tipo de beneficio. Si tenés una copia de seguridad, ante un ataque podrías volver a tener tu sitio online rápidamente. Si no lo hacés directamente, la empresa de hosting lo puede hacer por vos. También podrías descargar una copia en tu equipo.

Sumale cuentas de correo electrónico profesionales. La primera impresión siempre cuenta. Y una cuenta de correo con dominio propio suma mucho para aquellos clientes exigentes. ¿Qué buena marca o empresa utiliza una cuenta gratuita? Ninguna. Es fundamental para generar confianza y construir una buena reputación de tu empresa. Una cuenta gratuita puede ser creada por cualquier usuario; una cuenta profesional, no.

Chequeá el sitio desde distintos navegadores. Este es una tarea sencilla y súper necesaria para identificar posibles fallas en tu página cuando un usuario utiliza otro navegador que no es el que vos utilizás frecuentemente. Hoy el 60% de los usuarios utilizan Chrome; pero aún existe un 40% que navega en otros browsers. Aquí está el ranking de navegadores de 2018.

Lo que no se mide, no se gestiona. ¡Me encanta esa frase! Y en Internet, todo se puede medir. Por eso es muy importante que instales herramientas como Google Analytics o Google Search Console para analizar el comportamiento de los usuarios y «la salud» de tu sitio. Te dan muuuuucha información, son gratuitas y se instalan muy fácil.

¡Cuidado con el SEO! Hay algunas cuestiones básicas, como por ejemplo que las URL sean legibles, que tus títulos sean atractivos para los buscadores (Y PARA LOS USUARIOS). Por eso es muy importante que tengas una estrategia de contenidos para mejorar el posicionamiento de tu página (nosotros podemos ayudarte en eso). También hay varias herramientas que te dan información clave de tu sitio y del de tus competidores, cómo invierten en marketing digital y en qué podrías trabajar para tomar ventaja.

Mejora la experiencia de usuario. ¡Es clave! Tu página debe ser clara, simple, ágil, entendible. Un simple testeo que podrías realizar es mostrársela a varias personas, de diferentes edades, en distintas ciudades, en lo posible que aún no la hayan navegado, y pedirles que te den un feedback sobre la información, la usabilidad y la velocidad del sitio. Además de probarlo en diferentes navegadores, también deberías hacerlo con distintos tipos de conexión: con wifi, con 3G, con 4G. ¿Pueden usarla? ¿Pueden comprar o contactarte fácilmente? ¿O tienen que completar muchos pasos hasta llegar a lograr tu objetivo?

Chequea que los formularios funcionen. Puede que hayas activado uno para que tus clientes se contacten con vos o tu equipo. Es fundamental que estés seguro de que funciona correctamente y que además sepas dónde vas a recibir los mensajes.

Una vez por mes alguien de tu equipo debería hacer pruebas para confirmar que sigue todo OK. Es como el portero eléctrico de tu departamento: si no funciona, no te vas a enterar que tus amigos están en la puerta esperando a que les abras. Y si además el usuario se da cuenta que no pudo enviar su mensaje, muy probablemente no vuelva a intentar establecer un contacto con tu empresa.

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«Locutores militantes» | AFSCA logró «comprar» la palabra

Locutores Militantes, el plan de Sabbatella para comprar voces.
Locutores Militantes, el plan de Sabbatella para comprar voces.

Cuando promediaba el sexto grado de la primaria, se me ocurrió que podía hacer un programa de radio en la FM de mi pueblo. El boom de las frecuencia modulada había estallado en todo el país. En 1992, en La Dulce, una localidad de tan solo 3000 habitantes en el partido de Necochea, nacía FM Babilonia. Dos años más tarde, junto a un grupo de compañeros de la escuela, me embarqué en un ciclo radial vespertino, tres veces por semana, en el que hablábamos básicamente de temas de interés general, con poca profesionalización y mucho desparpajo. Fue muy divertido.

Ese fue mi primer vínculo con los medios y fue toda una formación. De ahí en más, continué durante 7 años en esa FM, hasta que vine a estudiar periodismo en Buenos Aires. Esa etapa fue para mí toda una experiencia. Era tal mi fanatismo por la radio que cuando cursaba el segundo año de la secundaria, Babilonia estuvo a punto de cerrar: a falta de presupuesto, nadie quería continuar con el proyecto. Ya por ese entonces era muy difícil hacer sustentable un medio de comunicación.

Mi viejo fue a hablar con el fundador, José Viviani, y le pidió si yo podía seguir: «Germán se muere si se cierra», le habría dicho. Y así continué tres años más: cursaba la secundaria por la mañana; y por la tarde, operaba y conducía para un público local.

Esta semana, Patricio Caruso reveló en Perfil.com el plan de Martín Sabbatella para formar «locutores militantes». La nota me hizo recordar esta etapa de mi historia personal. Junto con algunas personas que confiaron en que el proyecto debía continuar (recuerdo siempre con mucho afecto a Marta Duhalde), seguí hasta el momento en que me vine a Buenos Aires.

Recordé también que en los principios de los 90’s, se dio un fuerte debate sobre el rol de los locutores en la televisión, que las marcas en los anuncios publicitarios en los programas en vivo tenían que ser locutados sí o sí por profesionales, que hasta Mirtha Legrand hacía alarde de su título, y que por entonces los locutores le impedían a los famosos mencionar marcas en los “chivos”. Encontré en el archivo de Perfil esta nota de Noticias: «Guerra de Chiveros: sólo con carnet».

Hoy el debate pasa por los carnets que AFSCA emite para «locutores locales». «Hay localidades donde en total hay mil personas y se habilitan 40 locutores, casi la misma cantidad que hoy tiene Radio Nacional», señaló Fernando Costa, secretario de comunicación de la Sociedad Argentina de Locutores (SAL), en una entrevista con Nelson Castro tras la repercusión que generó el informe de Perfil.com. En un curso exprés, de una o dos jornadas, el AFSCA otorga este título.

No está mal que se reconozca el trabajo de un «locutor local» y hasta se puede debatir la igualdad de acceso a la educación en el interior. Lo escandaloso es que en esos cursos1) pidan adherir al Gobierno, «abrazar la causa»; 2) que lo hagan desde la AFSCA, que debería tener total independencia del Gobierno nacional; y 3) que desde estos cursos -en definitiva, desde el Gobierno- se aliente a generar un nuevo sindicato para enfrentarse al ya existente. Si hasta el propio Martín Sabbatella es candidato a vicegobernador por el kirchnerismo en la provincia de Buenos Aires, ya nos damos cuenta lo desvirtuado que está el AFSCA.

Recuerdo que cuando estaba en Babilonia, en plena campaña electoral en la que «De la Rúa – Chacho» se disputaban la presidencia con la fórmula «Duhalde – Palito», vino más de un político a ofrecernos más tecnología a cambio de adherir a la campaña. Nos ofrecían computadores, consolas y micrófonos. No pedían publicidad -que podría ser una negociación de canje publicitario-: pedían no difundir internas, o hacer comentarios en favor de uno u otro candidato. Nunca hicimos eso. Sí pautaron, pero el contenido editorial estaba bien diferenciado del propagandístico. La radio además era un medio bastante despolitizado.

Esto pasa mucho en los medios del interior. Los políticos se aprovechan de la falta de recursos y presupuesto de los medios más chicos. Siempre existió. Ahora que AFSCA premia la militancia con un título exprés, logró “comprar” la palabra. La cooptación es más delicada y al mismo tiempo más peligrosa.

Publicada en Perfil.com.

Cristina «mató» a Nisman, «condenó» a Lagomarsino, e «incriminó» a Clarín

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Siguiendo el estilo de la Casa Rosada de utilizar las comillas para camuflar las ironías en citas, titulo esta breve columna con verbos que sintetizan tres (o cuatro) puntos clave del último mensaje de la Presidenta de la Nación, en el que anunció la disolución de la Secretaría de Inteligencia, consecuencia de la muerte del fiscal Nisman.

Cristina Kirchner «mató» a Nisman. La Presidenta hizo mención a sus cartas en Facebook y aclaró que ella siempre tuvo dudas en torno a la muerte del fiscal Alberto Nisman.Reiteró lo que dijo en su segundo comunicado: que había escrito la palabra «suicidio» entre signos de interrogación.

Ahora, hacia el final de su mensaje, la mandataria desafió a jueces y fiscales. «No me van a extorsionar, no les tengo miedo», dijo con la mirada fija ante la cámara. Y enumeró «las responsabilidades» que hoy tiene el Poder Judicial en torno a la muerte del fiscal, entre las que señaló: «demostrar que es posible encontrar a quien MATÓ a alguien». La Presidenta reforzó así su hipótesis de que la muerte del hombre que la denunció fue un un homicidio. Y de paso, giró el foco de atención: la Justicia es a quién «le cargaron el muerto».

En un segundo pasaje, Cristina también «condenó» a Diego Lagomarsino. «Fue el último que vio al fiscal con vida y el que le entregó el arma», insinuó CFK. Y agregó además que es un «feroz opositor al Gobierno» que emitió mensajes «impropios» en Twitter «en contra de la figura de la Presidenta». Añadió que Lagomarsino solicitó su pasaporte al Ministerio del Interior el 14 de enero, el día que el fiscal presentó su denuncia. «Obviamente, fue retenido por los motivos de público conocimiento», señaló Kirchner.

La mandataria abonó así la teoría de la conspiración y el complot en contra del Gobierno. Todos son opositores y como tales, son sospechosos del «crimen de Nisman»: el fiscal y Stiuso se oponían al memorándum con Irán, la jueza Fabiana Palmaghini y Lagomarsino se oponían a su Gobierno. Todos conspiran contra el kirchnerismo.

En un tercer pasaje, y vinculado con el anterior, Cristina mencionó que Lagomarsino «es hermano de un miembro de un importante estudio que asesora al Grupo Clarín».Como si ser «hermano de» fuera un delito y «trabajar para» lo convirtiera a uno -o a la empresa que lo contrata- en homicida. CFK le volvió a pegar así al monopolio, como lo hizo en su primera carta, y sumó un nuevo actor en la teoría conspirativa. Clarín desmintió automáticamente que el hermano de Diego Lagormasino «haya trabajado alguna vez en una empresa del Grupo».

Cristina «olvidó» al menos dos cosas. En primer lugar, brindarle las condolencias a los familiares de Alberto Nisman. Porque por más que el fiscal haya sido un rival político y/o judicial, los muertos y sus familiares merecen respeto. En segundo término, ausencia de autocrítica. Hace 12 años que el kirchnerismo está en el Ejecutivo y que tiene bajo su órbita la SIDE. Recién tras la muerte de Nisman, la Presidenta impulsa cambios en la Secretaría de Inteligencia.

Publicado en Perfil.com

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Sentado en el sofá, escribiendo el primer post.
En el sofá, escribiendo algún post.

Después de varios meses de irregulares y fallidos intentos, vuelvo a las pistas blogueriles. Me hackearon mi blog personal y durante dos semanas intenté recuperarlo. Pero cuando revisé mi último post, tenía más de un año de antigüedad. Y las entradas anteriores a esa última gota de inspiración eran aún más viejas. Llevaba sin escribir más de dos años.

Mantener un blog es un trabajo que requiere disciplina, tiempo y creatividad. Había logrado un ritmo bastante aceitado cuando terminé de cursar la carrera de grado, allá por 2005. Comencé a escribir un blog para hacer mi tesis: La comunicación política en la era de la web 2.0. Hacía seguimiento de las incipientes iniciativas de los partidos políticos en internet en Argentina. No había explotado Twitter, ni Facebook. Los candidatos no veían en la red una plataforma interesante para hacer campaña. Pero mi hipótesis era que cuando se dieran cuenta que a través de Internet iban a modificar la agenda de los medios tradicionales, le iban a comenzar a dar la atención que merecía.

Fue un poco frustrante hacer aquel trabajo en la Argentina de esos tiempos. Porque investigué muchas campañas de otros países. Había cosas realmente interesantes. Pero en nuestro país no pasaba nada. Y de todas maneras tenía que dejar registro de que los partidos no hacían nada en este soporte. Hoy todo es muy diferente. Y todavía no se cumplió una década desde que inicié aquel trabajo que me permitió cerrar una gran etapa.

Luego escribí un blog durante mi viaje de intercambio al Tec de Monterrey. Viví durante seis meses en México, en donde me especialicé en Comunicación Institucional. Creía que la mejor manera de mantener informada a mi familia y a mis amigos de mis andanzas era a través de un blog, para no tener que repetirle a todos lo mismo en mails que, seguro, no tendría tiempo de escribir. Era una manera de registrar cada dato, experiencia, sensación, cambio, novedad, impresión. Era una especie de diario público de lo que hacía y de lo que pensaba mientras estaba lejos de los míos. Ese viaje fue un antes y un después. Y ya de regreso, cuando habían pasado varios meses, decidí mantener ese blog en privado. Con otro blog, otra etapa se había cerrado.

En 2008 comencé a trabajar como editor en Perfil.com. Estaba seguro de que haber mantenido un blog durante tanto tiempo, en donde me ocupaba de hacer seguimiento de las campañas argentas, había tenido incidencia en mi ingreso a la Editorial. Nunca se lo pregunté explícitamente a Darío Gallo. Pero cuando me contactó por chat y me realizó «la primera entrevista prelaboral» virtual, me preguntó «¿Qué es La Dulce?»; «El pueblo en donde nací», le contesté; «¿Por qué?», le repregunté; «Lo leí en tu blog». A los 20 días estaba trabajando en la redacción. En esta nueva etapa invertí toda esa disciplina, creatividad y trabajo no ya en mi blog personal, sino en Perfil.com. El blog quedó relegado nuevamente y lo mantuve como pude. Hasta el hackeo.

Hace más de dos años que soy Editor General de Perfil Digital, la red de sitios de Editorial Perfil. Fueron muchos los cambios, el aprendizaje y los desafíos que enfrenté durante los últimos años, y que sigo enfrentando a diario. Hace un año y medio estudio un MBA en UADE. Y el tiempo se fue haciendo un bien cada vez más preciado. Porque además del trabajo, uno tiene una vida social, deportiva, académica, familiar, amistosa…

Pero así y todo, cuando surgen las ganas de contar algo, no tengo ese espacio personal en donde volcarlas. Por eso comienzo de cero a linkear ideas. Otra vez. ¿Será este blog el inicio de una nueva etapa?